María y Domi

Con el tiempo, los recuerdos cambian, se mezclan, se vuelven más difusos, y muchas veces lo único que queda es la sensación de cómo fue todo.

Por eso esta película no intenta mostrar solo lo que pasó, sino también el ritmo del día, la atmósfera, la forma en la que la gente se miraba, se abrazaba y celebraba.

Porque al final, una boda no se recuerda solo por lo que ocurrió, sino por cómo se vivió.

“Hay historias que solo existen mientras están ocurriendo.”

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Eline y Marcus